DESCRIPCIÓN DE LA TÉCNICA
En la actualidad, el único sistema de electroporación irreversible comercializado se denomina NanoKnife®.
La técnica se lleva a cabo bajo anestesia general y bloqueo muscular, y puede realizarse mediante cirugía abierta, laparoscópica o por vía percutánea. Preoperatoriamente se deben realizar pruebas de imagen (TAC, ecografía) para obtener datos de forma, volumen y posición exacta de la lesión. Los electrodos se colocan en la zona a tratar, con una distancia entre los mismos de entre 1,5 y 2 cm para crear el campo eléctrico necesario para el tratamiento. Cada ciclo consiste en pulsos cortos (90 mS) de un alto voltaje de corriente continua (90 Amp) y se espera un tiempo entre la aplicación de distintos ciclos (un ciclo suele completarse en menos de 2 minutos). La potencia total entre cada par de electrodos oscila entre los 1500 y los 3000 Voltios. El número de electrodos a utilizar depende de la forma y del tamaño de la zona de ablación y su posición se puede modificar adaptándola a la lesión. El número de ablaciones está determinado por el volumen del tumor y la resección completa se puede comprobar por medio de técnicas de imagen. El riesgo de arritmias debe ser minimizado haciendo coincidir el pulso eléctrico con el período refractario del ciclo cardíaco. Para ello se utilizan dispositivos de sincronización que detectan la pendiente ascendente de la onda R y envían señal al sistema de electroporación que, al cabo de 50 milisegundos, libera un pulso de energía.